viernes, 19 de abril de 2013

El Éxtasis.


Su voz y su aroma eran mi droga favorita, como la sensación que me producía el éxtasis todos los sábados en la noche. Esos viajes eran los favoritos de mi existencia, el cosquilleo que recorría mi cuerpo segundo a segundo empezando desde la cabeza hasta llegar a la punta del dedo pequeño de mi pie, la manera en la que mi cabeza giraba 360° grados minuto a minuto, las ondas que se producían en mis ojos por las luces de colores del salón sintiendo mi cabeza hormiguear esa misma sensación me la producía sus besos, su aroma, su voz, su piel y en general Él.

Cuando se marchó ni siquiera el éxtasis logro llenar el vacío que había dejado, por el contrario mi adicción aumento cada día más, no niego que cuando se marchó dejo secuelas permanentes en mí, pero ¿fue el quien las dejo? o ¿fui yo quien lo permitió? si, relativamente yo deje las dejara allí, fui yo quien lo permitió, permití que me Jodiera, fui yo quien maté mis sueños, mis alegrías, mis esperanzas.... fui yo.

Desde aquel día mi puerta siempre está abierta, en la mesa un vaso de alcohol y un cigarrillo al lado junto al encendedor, un par de éxtasis y yo. Mi vida se está consumiendo entre drogas, fiestas y alcohol pero quien decidió esa vida... fui yo.

NickyD.


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