Su voz y su aroma eran mi droga favorita, como la sensación que me
producía el éxtasis todos los sábados en la noche. Esos viajes eran los
favoritos de mi existencia, el cosquilleo que recorría mi cuerpo segundo a
segundo empezando desde la cabeza hasta llegar a la punta del dedo pequeño de
mi pie, la manera en la que mi cabeza giraba 360° grados minuto a minuto, las
ondas que se producían en mis ojos por las luces de colores del salón sintiendo
mi cabeza hormiguear esa misma sensación me la producía sus besos, su aroma, su
voz, su piel y en general Él.
Cuando se marchó ni siquiera el éxtasis logro llenar el vacío que
había dejado, por el contrario mi adicción aumento cada día más, no niego que
cuando se marchó dejo secuelas permanentes en mí, pero ¿fue el quien las dejo?
o ¿fui yo quien lo permitió? si, relativamente yo deje las dejara allí,
fui yo quien lo permitió, permití que me Jodiera, fui yo quien
maté mis sueños, mis alegrías, mis esperanzas.... fui yo.
Desde aquel día mi puerta siempre está abierta, en la mesa un vaso
de alcohol y un cigarrillo al lado junto al encendedor, un par de
éxtasis y yo. Mi vida se está consumiendo entre drogas, fiestas y alcohol pero
quien decidió esa vida... fui yo.
NickyD.

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